Fibralur es un material que se obtiene sometiendo la astilla de madera a un tratamiento termo-mecánico. El resultado de este proceso es una fibra de baja densidad, estabilizada e higienizada.
Las excelentes propiedades de este material lo convierten en un material estructurante, que mejora la capacidad de aireación de turbas o cualquier otro tipo de sustrato. Además, Fibralur ha demostrado ser un excelente substrato para el cultivo "sin suelo" o hidropónico tal y como concluyen los diversos trabajos al respecto desarrollados en diferentes climas dentro de un ambicioso programa de I+D que se ha desarrollado los últimos cuatro años en colaboración con la Universidad Pública de Navarra y la Universidad de Almería.
Durante este programa, respaldado por el CDTI (Centro para el Desarrollo Técnico Industrial) se ha llegado a la conclusión de que Fibralur es una alternativa económica, productiva y ecológica a los sustratos tradicionales.